CAPÍTULO 18 CERTEZAS El bien y el mal, el amor y la indiferencia, la dicha y el dolor… a menudo se suceden sin que dé tiempo a acostumbrarse a uno o a otro… Antes de ir a dormir Paolo preparó unas infusiones calentitas. El calor y el humo que despedían las tazas reconfortaban con sólo sostenerlas y le hicieron sentirse segura. Se había metido tanto en la conversación que se había olvidado incluso de llamar a su marido. No iba a hacerlo en ese preciso momento, así que se dio prisa a apagar el móvil tras echarle una ojeada a los mensajes. Habían pasado la tarde despreocupadamente, como si fueran una pareja en su nido de amor. Sin embargo, ella nunca había estado allí antes y no existía ninguna huella de ellos dos. Volvió a pensar en aquella habitación. Quería preguntar por la persona que

