Muy avanzada la noche, Tomás durmió, en la mañana aún no se había levantado, Lara despertó, volvió a ver a Tomás y sus pensamientos fueron muy ambiguos, ¿Lo había disfrutado a noche?, sí lo hizo. El hombre a su lado era un alto prospecto, si lo era, ¿le gusta lo formidable que era y lo fue en la intimidad? Sí, se respondió. Entonces por que iría tras lo difícil o casi imposible? "Por mi madre", se dijo a sí misma. Debo ganarme el amor de mi madre, pensó, y cuando tenga su aprobación, los hombres seguirán afuera como el montón de arroz, se dijo a sí misma para convencerse. Mas no sabia que las oportunidades en la vida no tocan tu puerta una y otra vez, muchas veces se venían y no volvían. Salió de allí sin antes dejarle una nota al hombre, "apareceré cuando sea oportuno" decía la nota.

