En los días siguientes Lara hizo todo lo posible para encontrarse con Tomás Cardona, pero no lo consiguió. Incluso pasaba horas con su vehículo estacionado delante de su apartamento o en frente de los restaurantes que él frecuentaba. Pasaron varios días hasta que un día de tantos, lo vió bajarse de su auto deportivo de lujo, iba acompañado de una mujer rubia exuberante de piernas largas muy hermosa y elegante. Lara caminó hacia la pareja, lo hizo de tal forma tan llamativa que Tomás jamás estuvo acostumbrado. Él estaba rodeada de chicas atractivas todos los días e incluso tenía a una a su lado en estos momentos, pero ver caminar con determinación a esa chica hacia él, con esos ojos penetrantes parecía traspasarle su alma, su mente empezó a alucinar. Quería saber quién era esta chica

