Para Ava no había la posibilidad de una segunda oportunidad. Entre ellos pasaron muchas cosas. Derek y ella se habían odiado hasta la saciedad e intentaron matarse en más de una ocasión. Ella no creía que tanto dolor y decepción podían ser olvidados tan fácilmente, y de cierta forma Derek pensaba lo mismo. Los días pasaban lentamente para ambos y Alice junto con Scott intentaban a mantener a su hija distraída con asuntos relacionados con sus bebés. La llevaban a comprar todo lo que necesitarían los gemelos y en entre todos planeaban la decoración de su habitación, pero cuando Ava entraba en alguna tienda para bebés, veía a otras mujeres embarazadas acompañadas de sus parejas eligiendo todo lo que querían para sus hijos juntos, listos para recibirlos en un hogar lleno de amor mientras que

