Mi padre está enfermo
POV VIOLET
—¿Que me tengo que casar con quien?
Creo que escuché mal. Papá y mamá estaban en mi habitación diciéndome sobre una posible boda con alguien que ni siquiera conozco.
—Yo... —empieza mamá—... estoy segura de que el señor Zachary será un buen esposo para ti, hija.
—¿Zachary? Mama, ni siquiera lo conozco.
En cambio papá se había quedado mudo, sin decir una sola palabra. Estaba pensativo y juraría que se ve culpable.
—¿No tienes nada que decir, papá? —inquiero, mirándolo.
Papá se acercó.
—Cariño, se que es horrible que te digan lo que tienes o no que hacer, te conozco y se que te sientes presionada pero quizás casarte y formar una familia no sea tan mala idea. ¿Sabes? Mi sueño es verte con alguien, conocer a mis nietos.
—Papá, estoy segura de que eso se va a dar pero todavía no encuentro al hombre indicado. No creo que ese tal Zachary lo sea. Dime la verdad, ¿es por la empresa?
—Si, Violet. Es por la empresa. Necesitamos hacer algo para salvarla —dice mamá.
—Hazel —interviene papá—Creo que es momento de decirle la verdad a nuestra hija.
—¿De que verdad hablan? —quiero saber, intrigada.
—No, Elijah, es mejor así. No es necesario que preocupemos a nueras hija.
—Papá, mamá, por favor digan algo. —insistí. Sentía que no era nada bueno, la mirada de papá me lo decía todo. Se veía triste, apagado, parecía que había perdido mucho peso. Me imaginé que la situación de la empresa estaba muy mal como para que papá estuviera en ese plan. Entonces me preocupe mucho. No quería que papá la estuviera pasando mal.
—Hija —empieza papá—Lo que pasa es que...
—Tu padre está enfermo —dice mamá.
—¿Enfermo? ¿De que?
—Cariño, tengo cancer.
Las palabras de papá me dejaron estática en el mismo lugar, tratando de procesar lo que me había dicho, tratando de averiguar si estaba teniendo una pesadilla o simplemente la realidad se había vuelto horrible para mi. Una lágrima se deslizó por mis mejillas y un dolor se me instaló en el pecho.
—¿Que? —fue lo único que pude decir, ver a papá en esa situación, pensar que podría perderlo en cualquier momento alteraba todo de mi.
—Así es, Violet —dice mamá—es por eso que tu padre insiste en que te cases y formes una familia. Es su sueño. Siente que no va a vivir lo suficiente.
—No, eso no puede ser. Podemos seguir luchando, papá, podemos buscar alternativas en otros países. Podemos buscar otros tratamientos.
—No, cariño. Estoy muy cansado —responde—yo solo quiero disfrutar el tiempo con mi familia, no perderlo en hospitales con gente que no conozco. Solo quiero conocer a mis nietos y ver a mi mayor tesoro casarse. Conozco al señor Zachary y es un hombre apuesto, tiene dinero y se ve que te trataría muy bien.
—Papá, no quiero hablar sobre eso. Lo importante aquí eres tú. Quiero que te cures, papá, no quiero que te mueras —lloré y el me consoló. ¿Como puedo vivir sin el? Si es mi mejor amigo, mi aliado. En ese momento se me vinieron todos los recuerdos que tuvimos juntos.
—Violet, siento tanto que tengas que pasar por esta situación pero no me queda de otra. La empresa es muy importante para mi y no quiero que se vaya a la quiebra. Es tu patrimonio también.
—¿Por qué no me dijeron nada? ¿Por qué se callaron algo tan importante? —les reclame.
—No quería que te sintieras mal y mucho menos que pasaras tu vida cuidándome. Apenas habías empezado la universidad. Es tu etapa, tenías que vivirla al máximo. Sin preocupaciones.
—Tu nunca serías un estorbo en mi vida, papá, que te quede claro. Aún así yo tenía derecho a saber. Me siento mal por haber estado tan tranquila mientras tú estabas sufriendo.
—Lo prefiero así —sonrió—Es la verdad, yo prefiero que tú seas feliz.
—¿Por eso quieres que me case?
—Al menos me podré ir tranquilo, sabiendo que un buen hombre estará a cargo de esta familia. Conozco bien al señor Zachary Kingsley, el cuidara de ustedes cuando yo no esté.
Bajé la mirada. No quería casarme con un hombre que no conocía pero si es para la tranquilidad de mi padre haría lo que sea. Abracé a papá con mucha fuerza, sintiendo que si lo soltaba se me podría ir.
—Te quiero, papá, nunca lo olvides.
—Yo también te quiero, cariño.
—¿Para mi no hay abrazo? —inquiere mamá.
—Ven acá —papá la incluye al abrazo.
—Quiero que me cuentes todo, papá, no quiero estar fuera de esto.
—Está bien, cariño. Estuve en quimioterapia los días que te decía que iba de viaje de negocios.
Papá me siguió contando lo que pasó todo este tiempo. Entre más me contaba peor me sentía. Era mi deber estar ahí con el, cuidarlo y darle ese cariño que él nunca me negó. Me sentía muy triste pensar en que las veces que lo veía cansado y me decía que era por trabajar tanto en realidad estaba sufriendo sus cosas. Lo veía más delgado, si, se le caía el pelo, su cuerpo casi no le respondía. Papá era un guerrero completamente. Aquí seguía luchando.
—Vale, papá. Me voy a casar. Lo haré por ti. ¿Cuando me casare?
—¿Estas segura, cariño?
—Si, papá. Yo por ti hago lo que sea.
—Gracias. Me dejas más aliviado ahora.
•
Estaba en el bar de siempre con Harper, mi mejor amiga. Estaba tomando algunos tragos para pasarme el trago amargo de que me casaría con un hombre que no conozco de nada. Ni siquiera se si es un viejo o un hombre feo. Lo haría por mi padre.
—¿Con Zachary Kingsley? ¡No lo puedo creer! Eres muy afortunada.
—¿Por qué?
—Zach es el hombre más rico de por aquí, tienes suerte de que te cases con el.
—Yo también soy muy importante, mi padre es Elijah Harrington, dueño de muchos hoteles de por aquí. También se debería de sentir afortunado de casarse conmigo. —espete.
—No puedo creer que no hayas visto ninguna foto del tipo. Es un hombre muy guapo y apuesto. Es que te vas a caer rendida a sus pies cuando lo conozcas.
—No lo creo, Harper.
—¿Y habrán noches de sexo?
La miré mal.
—No, claro que no. Nuestro matrimonio sólo será un trato. En algún momento nos tendremos que divorciar. Ya te dije que no puedo estar con alguien a quien no amo.
—Vale, como tú digas. Pero cuando lo conozcas vas a pensar muy diferente.
Rodé los ojos y segui tomando. Pensaba en mi padre y en el tiempo que me quedaba con el.
—Vamos a bailar para que te relajes un poco —Harper me tomó de la mano y me llevó al centro de la pista. Eran pasadas la media noche y nosotras nos divertíamos. Me sentía culpable porque no debería de estar haciendo esto, digamos que era como una última vez, cuando me case no podré salir a divertirme como soltera por culpa de Zachary Kingsley.
Me sentía mareada, todo me daba vueltas. Eran casi las tres de la mañana. Harper estaba igual o peor que yo.
—Vámonos ya. —tomé mi bolso y la tomé de la mano a ella. Salimos a la calle, tomé mi celular pero veía borroso. Debí haber venido con el chofer, será difícil encontrar un taxi a estas horas.
—¿Y tu chofer? Rayos, me está estallando la cabeza.
—No traje chofer hoy.
—j***r, Violet, debiste haberlo traído. ¿Ahora que hacemos?
—Tranquila, llamaré a papá para que le diga al chofer que venga por mi.
—¡Me siento muy mareada! —se queja—solo quiero dormir.
—Juro que no vuelvo a tomar —dije, sentía náuseas en ese momento.
Busqué en mis contactos y marqué el contacto que decía "papi".
—¿Bueno?
—Papi, estoy en el bar de siempre. ¿Puedes mandar al chofer por nosotras? Harper esta muy borracha. Y creo que yo también.
Se escuchó un suspiro.
—Esta bien, espéralo afuera y ni hables con ningún extraño mientras el auto llega.
—Gracias, papi, eres el mejor. —corte la llamada—El auto ya viene —le digo a Harper quien se había ido a una esquina a vomitar.