¿quien eres tú?

2235 Palabras
Me quedé sentada mirando hacia el cielo hasta lograr ver el amanecer. —Es muy hermoso ¿no?.--dijo una voz proveniente de mi espalda Voltee sorprendida al escuchar la voz de saito quien se encontraba parado detrás de mi. —¿Kenta?... ¿Has descansado? —si, un poco, estuve observandote toda la noche. Miré a kenta con un poco de enojo. —Tenías que descansar, idiota.-dije levantándome del suelo —Lo hice mientras dormida en tu regazo.- dijo con voz de niño —oh dios, tu realmente...- dejé escapar un suspiro —saori tenemos que buscar comida, no tenemos nada. —lo sé, ¿que tal si intentamos-? —genial sigueme, iremos a conseguir algunas frutas o peces .-dijo sin dejarme terminar de hablar. Puse mis ojos en blanco mirando a kenta quien inmediatamente comenzó a reír. Seguí a kenta al bosque para encontrar nuestro desayuno. —oye, ¿que opinas de esto? Podríamos comerlo —Solo si quieres morir.-dijo quitando el hongo de mis manos. Vi a kenta sacar su espada y dirigirla directamente a un arbusto, dejé escapar un grito por la sorpresa, lo cual kenta volteó rápidamente hacia mi. —¿Que sucede kaori?.- dijo con cara de sorpresa. —¿que has hecho? ¿Estás loco? —Tenemos algo para comer.-diji mientras recogia algo dentro de los arbustos, al sacar su mano lo mire un poco asustada. —e-eso es....-dije mirando hacia su mano —Tu amigo de anoche, el señor conejo.- dijo mientras ponía sus manos en su cabeza asimilando ser un conejo. —l-lo has matado?.-dije tartamudeando —No, solo está tomando una siesta.... !POR SUPUESTO QUE LO HE MATADO TONTA!.--dijo alzando su voz —¿A quien llamas tonta? IDIOTA!.- Dije mientras gritaba. Kenta se dirigió hacia mi y pellizco mi mejilla lo cual hizo que yo también lo tomara a él de sus mejillas. —suéltame tonta!!.--dijo mientras me veia —No, suéltame tú.-dijo sin soltarlo Kenta puso su mirada sería y soltó mis mejillas lo cual también hice yo, tomó su espada y se puso en posición de ataque. —¿Kenta?...-dije susurrando —shhh.- dijo mientras me tomaba de la mano, y me colocaba detrás de él. —Sal, ya te he escuchado.-dijo mirando hacia el bosque. —BUAAAJ! Lo siento mucho.- dijo aquel hombre de cabello oscuro llorando ruidosamente. —¿pero qué-? Espera kenta.-dije mirando a aquel hombre. Su cabello es oscuro, sus ojos son iguales a los míos, su piel es blanca como la nieve y es muy alto. Dirigí mis pasos hacia ese hombre y sentí la mano de kenta tomando mi hombro la cual impidió que siguiera —¿que crees que haces?.--dijo sin soltarme. —parece indefenso, está... Está llorando Kenta me miró confundido y abrió su boca para hablar. —¿quien demonio eres? Y porque estás llorando?.-dijo —Siento mucho que su majestad tenga que verme en este momento.- dijo dramáticamente.- pero no pude evitar llorar al ver que has matado al señor conejo sin piedad. Kenta me miró y se acercó a mi oído. —Creo que este hombre está loco. —si si completamente loco.- dije susurrando. —Puedo escucharlos!! No estoy loco. —Espera.- dijo mientras levantaba su mirada y dirigia su espada hacia el.- has dicho ¿"su majestad"? Miré a kenta sorprendida, quien se abalanzó hacia él. —Espera kenta!.- dije tomándolo de su brazo. —Oh dios, ¿ahora quieres matarme a mí también? Eres un ser muy cruel.- dijo mientras lloraba nuevamente. Kenta lo miro fijamente. —¿podrías decirnos quien eres? Y ¿porque me has llamado "su majestad"? —Lo siento mucho, me llamo ayato.- dijo mientras hacia una reverencia y dejaba ver su rostro. —¿ayato? .- dije recordando a aquel hombre misterioso que apareció en el castillo aquella noche. —creo que me recuerdas.- dijo mirándome —Completamente.- dije sin quitar mi vista de el Ayato se acercó a mí mientras bajaba su traje dejando su torso al descubierto, kenta se cruzó frente a mi con su espada dirigiendola hacia él. —¿que crees que haces?!.- dijo furiosamente. —No soy su enemigo, estoy para llevar a la princesa a dónde pertenece. Miré el torso desnudo de ayato, y me sorprendió al ver que tenía una marca de nacimiento igual a la que yo poseo, pero era diferente, era de un color azul y se situaba en su pecho. —Kenta el... Tiene la misma marca que yo. Kenta me miró confundido —si, es la misma que tú posees, porque tú perteneces al mismo lugar que yo, se lo que ocurrió esa noche, fui yo quien puso el caballo n***o en la puerta para que pudieran escapar.-dijo ayato Kenta me miró sorprendido al igual que yo a él —Creo que... Podemos confiar en el...-dije mirando a kenta —aún no estoy seguro.-dijo mirandome —Se que eres su guardian, y que también su madre le entregó a su majestad un collar con un símbolo y una carta, la cual se abrirá en el momento correcto. también estoy para protegerla. —creo que, debemos confiar en el, kenta. Kenta me miró fijamente y asintió con su cabeza mientras daba la vuelta. —¿me dejarán quedarme?.--dijo ayato Asentí con mi cabeza mirándolo a sus ojos azules. —solo no me llames su majestad, dirígete a mi como saori. —está bien, su majestad.-dijo mientras hacia una reverencia. Ayato tendio su mano hacia kenta entregándole una bolsa azul con dinero. Kenta la tomó en sus manos —se dónde hay un pueblo, si nos apresuramos llegaremos antes del anochecer.-dijo ayato —Si veo algo sospechoso en ti no dudaré en cortar tu cuello.- dijo kenta mirándolo fijamente. Ayato dirigió su mirada hacia mi tendiendo su mano. Puso en mi mano el anillo que anteriormente había vendido —Me costó el doble pero lo traje de vuelta.-dijo colocándolo en mi mano —¿Porqué lo has traído de vuelta?.- dijo kenta —No todos en el pueblo tiene un anillo de esa magnitud, es muy costoso y normalmente solo suelen tenerlo la realeza, pudo haber sido sospechoso ¿no? —Quería deshacerme de el, de igual forma nos están buscando.-dijo kenta —Tienes razón.- dijo mientras colocaba su mano en su mejilla —bien , chicos continuemos, y muchas gracias ayato Kenta tomó mi mano y se puso en marcha. —Suelta su mano.- dijo ayato —¿quien eres para darme ordenes?.--dijo kenta —¿podríamos continuar?.- dije mientras me soltaba del agarre de kenta. Luego de unas horas caminando, finalmente llegamos a un gran pueblo. Ayato corrió rápidamente a un puesto donde vendían sombreros kasa. Luego de comprarlos se dirigió a nosotros —con esto ya no tendrán que usar esas máscaras.- ayato se acercó a mi y levantó sus manos para colocarme el sombrero. —¿que crees que haces? Dijo mientras sujetaba fuertemente a Ayato de su muñeca.- yo lo haré. Kenta soltó de su agarre a Ayato y tomó el sombrero colocándolo en mi cabeza. —gracias kenta.- dije sonriendo. —vaya... Tu...- dijo Ayato mirando a kenta el cual lo fulmino con la mirada.- e-eres muy apuesto. Comencé a reír por las palabras de ayato hacia kenta. —dije que este hombre está loco. Ayato sobó su cabeza mientras sonreía —bien, no podemos seguir perdiendo tiempo. —Tienes razón, tenemos que conseguir un lugar donde pasar la noche.- dije Seguimos caminando hasta llegar a una gran plaza donde habían muchos comerciantes, me dirigí a uno de ellos en compañía de kenta Tomé un kanzashi en mi mano, era realmente hermoso, tenía unas pequeñas flores doradas y blancas. -------------------------------------------------- Kenta Miré a saori quien seguía viendo fijamente un kanzashi con flores doradas y blancas. Me acerqué al oído de saori —¿Te gusta?.- dije susurrando en su oído. —oh.. no yo solo... Estaba viendo, es realmente hermoso.- dijo colocándolo nuevamente en la mesa. —lo es, creo que se vería muy bien en tí.- dije tocando su cabello.- lo compraré para tí. ---------------------------------------------- Saori Camine contenta luego del regalo que kenta hizo para mí, nunca había recibido un regalo de algún hombre que no fuera mi padre. —¿quieres que te ayude a colocartelo?.-dijo mirándome fijamente. —porfavor... Kenta tomó de mis manos el kanzashi delicadamente, tomó mi cabello y lo colocó en el ágilmente. —muchas gracias kenta, realmente es hermoso. se ve hermoso en ti.-dijo mientras tomaba mi cabello en sus manos —Uhm- todavía sigo aqui.- dijo ayato aclarando su garganta. —ya lo sabes, ayato.- dijo mirándolo con odio. —emmm... Su maj- es decir, saori, he conseguido un lugar donde podemos pasar la noche. Seguimos a Ayato hasta llegar a un lugar, completamente lleno de polvo. —lo siento, pero todas las habitaciones estaban ocupadas, solo pude conseguir este lugar. —gracias, es perfecto.- dije con una sonrisa dibujada en mis labios. Ayato tomó su mano y la colocó en su corazón. —otra sonrisa así y me matarás de un ataque al corazón, saori.- dijo mientras tomaba mis manos. Kenta se levantó rápidamente y empujó a ayato haciendo que cayera al suelo. —¿pero qué estás haciendo kenta?.- dije mirandolo —¿que cree que hace el?! Ayato dibujó una sonrisa desafiante en sus labios mientras veía fijamente a kenta. Me acerqué a ayato ayudandolo a levantarse del suelo. —¿estás bien?... Kenta me miraba fijamente, luego dirigió su mirada hacia afuera. —estaré afuera, puedes llamarme si me necesitas saori.-dijo saliendo de la habitación —Está bien... —creo que es momento de que duermas saori.-diji ayato Ayato se levantó del suelo y salió de la habitación. —dios... ¿Que les pasa a estos hombres?. Kenta Salí de la habitación sin decir nada más. —¿Como puede preocuparse por el?.- dije mientras fruncía el ceño, cuando mis pensamientos fueron interrumpidos. —Veo que defiendes a saori. Voltee mi mirada hacia donde se encontraba ayato, quien se encontraba completamente serio con una mirada fría. —no es de tu incumbencia.-dije mirándolo fijamente —también soy un teniente, y estoy aquí para llevar a saori conmigo, es mi prometida desde que estaba en el vientre de su madre. Miré fijamente a ayato. —que quieres decir con eso? —Como escuchas. Veo que estás enamorado de ella.-dijo con mirada desafiante —no son tus problemas. —supongo que serás un fuerte rival.- dijo con una sonrisa burlona dibujada en su rostro. —no eres rival para mi.-dije mirando hacia el cielo. —eso ya lo veremos. Ignore a ayato, y me dirigí a la habitación en la cual se encontraba saori sentada tranquilamente sumergida en sus pensamientos. Saori —¿De que estarían hablando ese par? —¿Que haces? ¿Porqué aún no duermes?.- dijo mientras tomaba mi cabello en sus manos. —no tengo sueño... Me pregunto ¿cuánto tiempo podremos quedarnos aquí?.- dije suspirando. —menos de tres días, no podemos quedarnos en un solo lugar. —comprendo... —¿que piensas hacer durante este tiempo?...- dijo kenta —no lo sé, solo... Espero que podamos seguir con vida...-, dije mientras cerraba mis ojos Al terminar mis palabras kenta recostó su cabeza en mi hombro. —¿Puedo dormir así?... —si así lo deseas... Kenta cerró sus ojos mientras mantenía sus brazos cruzados. Comencé a escuchar el suave sonido de una flauta, al dirigir mi vista hacia donde provenía el sonido pude ver a ayato mientras tocaba dulcemente su flauta... Ante su hermosa melodía, cerré mis ojos. Al cerrar mis ojos durante unos minutos pude ver en mi mente a unos soldados que se aproximaban hacia nosotros. Me levanté bruscamente del suelo —Kenta tenemos que irnos. Kenta se levantó rápidamente tomando nuestras pertenencias. Me dirigí a la puerta —Ayato, tenemos que irnos ahora. Ayato cerro sus ojos. —tienes razón tenemos que irnos, se aproximan a nosotros.-dijo ayato Al salir de aquel lugar nos dirigimos corriendo rápidamente hacia el bosque en el cual conseguimos a dos soldados con antorchas buscando silenciosamente en él. Kenta hizo seña de que guardaramos silencio, y señaló a ayato —espera aquí, si sucede algo no dudes en gritar.-dijo en un susurro. Asentí con mi cabeza, viendo fijamente a kenta a sus ojos. Los dos tomaron sus espadas y con cuidado se dirigieron hacia los guardias. Kenta y ayato cubrieron la boca de los soldados a quienes habían traspasado con sus espadas desde su espalda. Los soldados cayeron al suelo, Ayato y kenta con un movimiento rápido los silenciaron. Kenta se dirigio a mi con sus manos llenas de sangre tomándome de la mano. —vámonos. Ambos iban con sus espadas esperando ser atacados. Seguimos corriendo por el bosque hasta que comenzó a amanecer. —creo que estamos a salvó. —así es, estamos a salvo.-dijo ayato Paré tratando de descansar. —oh dios, estoy agotada.- dije cerrando mis ojos. —¿quieres que te cargue? Podría hacerlo sin problema alguno.- dijo kenta dirigiendose a mi —no, estoy bien.-dije ruborizandome. —o ¿prefieres que lo haga yo?.- dijo ayato mientras veía a kenta —no, estoy bien gracias. Estos chicos se comportan muy extraño, están completamente locos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR