4 días despues~
Decidí sentarme en la hierba
Mientras veía a kenta y ayato hablando.
Escuché a kenta gritar fuertemente.
—VE A BUSCARLO TU MALDITO IDIOTA!
—A QUIEN LE DICES IDIOTA? BASTARDO!--dijo ayato
ambos chicos se tomaron de sus trajes para golpear sus rostros mutuamente.
Me levanté furiosa y me dirigí hacia ellos
—¿PORQUE ESTÁN DISCUTIENDO? ¿PAR DE IDIOTAS?! NO HAN PARADO DE DISCUTIR NI TAN SOLO UN MINUTO Y AHORA VAN A PELEAR! SON INSOPORTABLES.
—Saori yo-.- dijeron ambos al mismo tiempo
—DISCUTEN A CADA MOMENTO, A CADA MINUTO, SI NO QUIEREN BUSCARLOS LO BUSCARÉ YO, !!!IDIOTAS!!!.- Dije gritando furiosamente dirigiendome hacia el bosque.
Saori! Espera. ¡¡¡deja de imitarme imbécil!!.--dijeron ambos al mismo tiempo
Me dirigí hacia al bosque sin saber a qué se referían con "ve a buscarla tu".
Camine sin detenerme hasta llegar a un río donde se encontraba una mujer anciana, me acerqué silenciosamente, aquella mujer volteó hacia mi.
—¿quien se encuentra allí?
pude darme cuenta por el color de sus ojos que es invidente.
—disculpe abuela, ¿que hace aquí sola? Podrían haber bandidos que podrían hacerle daño.
Aquella mujer retrocedió unos pasos atrás y abrió su boca dirigiendose a mi.
—Incluso una mujer ciega como yo puede darse cuenta que llevas la sangre de esa deidad en tus venas.
Miré a la anciana un poco confundida.
—al igual que uno de los hombres que te acompañan, al otro lo has marcado para toda la vida.- dijo aquella anciana
—¿a qué se refiere abuela?...-pregunte confundida
—Oh, ¿aún no lo sabes?... Vendrán muchas situaciones difíciles que tendrás que afrontar firmemente.
Miré a la anciana completamente confundida.
—Cuando tenía tu edad, fui una mujer que adivinaba el futuro de cualquier persona que me lo pidiese, a pesar de haber nacido ciega, tuve el don de ver lo que pasaría en la vida de las demás personas. Tendrás que tomar decisiones muy difíciles, tendrás que decidir entre dos amores completamente verdaderos.
La anciana se acercó a mi, estiró su mano.
—Espero volvernos a encontrar pronto.-dijo mientras comencé a sentir mis ojos pesados, me sentí muy cansada hasta quedarme completamente dormida.
Kenta
Ayato y yo fuimos en búsqueda de saori, ambos tomamos caminos diferentes para encontrarla rápidamente.
Caminé desesperado gritando su nombre.
—Saori!!! ¿Dónde estás?!
Sentí una leve quemadura en mi costilla izquierda caminé nuevamente hacia el río, sin darle importancia a ese pequeño ardor, mi instinto me decía que tenía que ir nuevamente allí.
Al llegar a ese lugar encontré a saori sentada completamente dormida en la raíz de un gran árbol.
—¿Pero como? Juro haber pasado muchas veces por aquí sin haberla visto..
Me alegro que se encuentre bien, aunque parece realmente cansada.
Me acerqué a ella y la levanté en mis brazos, ni sé ha movido un poco, duerme profundamente.
Escuché la voz ruidosa de Ayato quien gritaba mi nombre.
Ayato miró a saori quien se encontraba en mis brazos.
Le hice una señal para que guardara silencio.
—La encontré dormida profundamente en las raíces de un árbol cerca del río.
—Que extraño, pase muchas veces por allí...
KSaori
Al despertar me encontraba dormida en el pecho de kenta debajo de un árbol, quien mantenía los ojos cerrados.
—¿Cómo llegué aquí? Estaba hablando con una anciana en el río y...
—¿Anciana? Creo que solo fue un sueño.
Kenta mantenía sus ojos cerrados
—Saori...- dijo kenta con una voz ronca.- me tenías muy preocupado, no vuelvas a irte de esa manera, tenemos que tener mucho cuidado y permanecer juntos.
—Tienes razón lo siento, yo... Solo estaba enojada por escucharlos a ustedes discutir a cada momento.
—Lo sé, nosotros tenemos la culpa...--dijo ayato
—No, solo estaba un poco estresada, lo siento por preocuparlos chicos ...
Me levanté del suelo
—Kenta, ¿podrías acompañarme? Iré a tomar un baño...
Kenta se puso de pie, tomando su espada
—por supuesto. Ayato, mantente alerta.
—Está bien, no estaré lejos de ustedes.-dijo Ayato
Me dirigí hacia el río donde estaba hace unos momentos le pedí a kenta que volteara su cara, el cual obedeció .
Kenta se sentó dando la espalda hacia mi mientras yo terminaba de bañarme.
Deje caer mi ropa en la orilla hasta quedar completamente desnuda, me sumergi en el agua durante varios minutos. Luego de terminar salí con mi cabello aún húmedo.
Me vesti rápidamente y me dirigí hacia kenta quien aún se encontraba de espalda hacia mi.
Me acerqué a él y lo abracé por su espalda.
—Kenta... Lo siento por preocuparte, no debí dejarme llevar por la ira que sentía...
—Saori.. Tu no tienes la culpa, está bien...- dijo mientras tomaba mi mano
—realmente lo siento... Debí quedarme cerca de ustedes...
Kenta con un movimiento ágil tiro de mis brazos haciendo que cayera en su regazo.
—te dije que está bien, no pasa nada, me alegro que no te haya pasado nada.
Kenta yo...-dije mirándolo fijamente
Kenta me miró fijamente a los ojos mientras se acercaba a mi rostro, pasó su dedo por mi labio inferior, cerré mis ojos, podía sentir la respiración de kenta cerca de mi rostro.
en tan solo unos segundos kenta besó mis labios delicadamente, luego apasionadamente, lo cual yo también lo besaba de la misma manera, deslizó su mano hacia mi nuca, cada vez el beso se hacía más voraz, luego bajó a mi cuello haciendo que de mis labios escapara un gemido.
Kenta bajó su mano hacia mi pecho
Pero se detuvo.
—Lo siento, saori yo no quise ...-dijo mientras se levantaba rápidamente.
Dejándome un poco aturdida y con deseo de más.
—No kenta... Espera.- dije dirigiendome a el
Kenta no detuvo su paso y pude escucharlo llamar a ayato
—Porfavor asegúrate de cuidarla, si le pasa algo te mátare sin piedad alguna.
Me quedé sentada en el suelo un poco confundida por lo que acaba de ocurrir.
Ayato me miró confundido.
—¿porque está tan molesto?
—No lo sé... No lo comprendo...
Caminé con ayato hacia el lugar el cual nos estábamos quedando desde hace días.
Kenta
¿En que demonios estaba pensando? ¿Porqué hice eso?
Mi corazón empezó a latir fuertemente, dirigí mi mano hacia mis labios.
—Esta mujer me va a volver loco.
Me quite toda la ropa quedando completamente desnudo, me dirigí hacia el río para calmar un poco mis pensamientos que cada vez se hacían más intensos.
Pasé mucho tiempo en el agua hasta el punto de sentir congelarme.
Al salir del agua pude darme cuenta de una marca en mi costilla derecha de color rojo.
—¿Pero como? Yo nací sin marca de nacimiento, cómo es que esto está aquí?
No le di importancia, salí del agua y comencé a colocarme mi ropa nuevamente.
Al terminar me dirigí hacia Ayato y saori, aún avergonzado por lo que había sucedido.
Saori
Al esperar sentada el regreso de kenta ya había anochecido.
Decidí levantarme e ir en busca de él.
Al ponerme de pie, ví a kenta acercarse sin mirarme a la cara.
Dibuje una sonrisa en mis labios la cual ignoró completamente.
—Kenta, ¿porque has tardado mucho?.- dije frunciendo el ceño
Ayato me miró mientras atizaba el fuego.
—estaba tomando un baño.-dijo sin mirarme
—Tardaste mucho tiempo.-dije mientras cruzaba mis brazos
Kenta no sé molesto en responderme ni mirarme ni una vez.
¿Como se atreve? Luego de besarme de esa manera ahora no quiere mirarme a la cara.
Ante mi molestia me acerqué a él y grité
—eres un idiota!!!
Kenta me miró fijamente
—Oh vaya, si funcionó.- dije mientras sonreía .
Kenta no quitaba su vista de mi.
—tendré que ir a dormir, estoy cansado, vamos saori, ayato...
Asentí sin queja alguna.
Habíamos acomodado el lugar para que de noche no nos matara el frio.
Me deje caer en el suelo de la cueva, y a mi lado ayato repetía la misma acción.
Kenta se quedó de pie mirándome fijamente.
—¿Que? ¿Te quedarás allí!? Ven a dormir con nosotros.- dije mirandolo
Kenta sonrió ante mis palabras y se dirigió hacia mi para dormir.
—Lo siento, me deje llevar por mis impulsos.- dijo susurrando.
—Está bien, te comprendo. Ahora, vayamos a dormir.
Miré hacía arriba sin poder conciliar el sueño.
Ayato se acercó a mí y se acostó muy cerca de mi cara.
Miré con sorpresa a ayato, nunca había hecho algo así, supongo que está dormido...
En la mañana siguiente fui la primera en estar de pie, ya que no pude conciliar el sueño ni tan siquiera un minuto.
—buenos días saori~ .-dijeron los dos al mismo tiempo.
—buenos días.- dije mientras sonreía
—trataré de conseguir frutas para nosotros...dijo kenta
—Por favor ten cuidado.
—Lo tendré, ayato, cuida de ella .
—no tienes que decírmelo.-dijo mirandolo
Kenta ignoró a ayato y continuo su camino.
—y dime saori, ¿que piensas hacer luego que termine todo esto?
—aún no lo tengo pensado...-respondi
—¿que tal si te casas conmigo?.--dijo Ayato tomando mi mano
Escupí el agua que bebía mientras tosia
—¿Estás bien? .- dijo mientras se acercó a mi rápidamente
—E-estoy bien.- dije
Ayato me miró extrañamente y abrió su boca para hablar.
—Uhg ¿que es eso que tienes en tu mejilla? Dijo mientras se acercaba a mi rostro y en tan solo un segundo se encontraba besando mis labios.
Miré a ayato sorprendida el cual me dirigió una gran sonrisa.
—¡¿Pero qué acabas de hacer?!.-dije
—no es justo, que compartas tus labios con un solo hombre, al menos que sea yo.- dijo mientras sonreía
Sentí ruborizarme rápidamente.
Pude escuchar a kenta regresar tarareando una canción.
Kenta traía en sus manos algunas frutas pero se detuvo al verme, corrió hacia mi.
—¿porque estás tan roja? ¡¿Tienes fiebre?! Dijo mientras colocaba su mano en mi frente.
—no, estoy bien solo...
Kenta miró fijamente a ayato quien lo miraba con expresión de burla.
—¿Que le has hecho pedazo de animal?!
—n-no a hecho nada, solo tengo mucha calor.-respondi
Kenta me miró confundido
—ah? Es así?... y-yo traje algunas frutas.- dijo tartamudeando mientras sobaba su cabeza.
—Gracias kenta, eres muy amable
Ayato tomó algunas de ellas y corrió hacia el río a lavarlas, al terminar las colocó en mi regazo.
—ahora sí puedes comerlas.- dijo mientras sonreía.
—g-gracias ayato.
—tenemos que ir al pueblo a conseguir algunas cosas para saori
Ayato asintió.
Al terminar de comer nos pusimos en marcha.