No sé qué decir, cómo reaccionar a esta situación; estoy muy confundida, mi mente piensa en muchas cosas que no puede crear una sola palabra. Sus claros ojos no dejan de verme, aquellos ojos que anhelaba verlos de nuevo y me que vieran cómo lo está haciendo en este momento. Leo Mohammed está aquí, es el mismo hombre del que me enamoré. Tengo muchas preguntas que hacerle, pero solo hay una cosa que quiero saber. — ¿Qué haces con mi madre? No entiendo porque mi madre vino con él, en vez de mi padre. Además, mi madre odia a Leo. «¿Qué es lo que está pasando?» Suelta mi rostro y voltea a ver a mi madre que está a espaldas de mí y vuelve a mirarme. —Vinimos por ti. Debemos sacarte de aquí. Mi madre lo agarra del hombro y lo mueve para quedar ella enfrente de mí. —Mi princesa no puedes

