Aina Ivanova Desde que de Eder se fue hace horas lo único que puedo hacer en esta casa es esperar; ayudo solo dos horas en la cocina, pero es poco el trabajo que realizo. Pasan las horas y cada segundo me aburro más, no tengo idea que más puedo hacer; ya salí a recorrer los jardines, la orilla del más, los dos pisos de la fortaleza, el tercero está prohibido subir; estoy completamente aburrida. En todo el día solo me necesitan para traerme el desayuno y la comida. Cansa de estar aburrida salgo de mi habitación y voy a la sala, sin pensarlo dos veces voy hacia el teléfono, hace días que no intento llamar a mis padres. No quiero hacerlo desde el celular que me dio Eder, él tiene mis llamadas rastreadas por seguridad, además tengo prohibido hacer llamadas a otras personas que no sea él.

