El resto del día no dije nada. Mi mente no puede asimilar la traición de Leo, la vida de mi padre y la falsedad de mi madre. «Todo es una mentira.» «Mi vida es falsa», me recrimino a cada segundo. Lo que más me taladra la mente es el cómo pude confiar en él; después de todo mis padres tuvieron razón, nunca debí salir de casa y mucho menos irme de la forma en como lo hice, yo misma caminé hacia mi condena. Qué hubiera pasado si Leo no se hubiera enamorado de mí, en verdad hubiera cumplido su objetivo y en estos momentos estaría muerta. Fue la peor noche que pasé, no dormí. Enzo me obligo a tomar medicinas para dormir y lo logró, apenas desperté me obligo a comer algo para soportar el viaje, hoy en la noche regresamos a Lincolnshire. Al caer la noche salimos de la mansión. El avión es

