Los días pasan con normalidad y tranquilidad; la relación entre Eder y yo está de lo mejor, es un buen comienzo. No hemos tenido relaciones sexuales, queremos que todo vaya bien, Eder no quiere presionarme ni yo al él. Ha pasado una semana en que todo se normalizo, volvió la confianza hacia él. Sale a trabajar con Peter o en ocasiones se queda conmigo pasando el rato, muy pocas veces. —Saldré a hacer negocios, lo más probable es que llegue pasado mañana por la noche —anuncia mientras acaricia mi cabello. — ¿Tanto tiempo? Siempre que sale a trabajar no tarda en regresar, es mucho tiempo, no quiero quedarme sola en esta casa. Sé que tengo a Antonio y estoy en la fortaleza Ross, pero aun así no quiero estar sola. —Linda, no puedo llevarte, es arriesgado; el lugar no es para ti. —Llévam

