Pensé que portarme bien con Enzo me beneficiaria, pero me equivoqué. Cada día que paso aquí él me toca sin mi consentimiento, me amenaza cuando pongo resistencia y termino obedeciendo a sus asquerosas fantasías. Cada jodido día que me toca me resisto, pero mi cuerpo reacciona a sus caricias. Debo admitir que Enzo no es feo, al contrario, es un atractivo hombre; llama la atención de las mujeres cada vez que salimos, él las ignora, no les presta atención, solo se enfoca en mí y eso me aterra; su obsesión puede llegar a más, cada día me lo demuestra. Hubo un momento en que me sentí atraída por él, pero me recrimino que él no es para mí, no puedo dejarme vencer por su atractivo, pero más allá de su atractivo, la manera en cómo me toca me es irresistible no gemir. Sé que todo empezó por un s

