Narra Mariangel
2 años después…
Luego de casarme con Nelson vivimos durante un año con mi mamá, pero luego llegamos a la conclusión de que el dicho que había por ahí de que él casado casa quiere… era verdad y pues así fue nos mudamos, y estuvimos bien. Necesitábamos nuestro espacio, a pesar de habernos casado mi mamá era un poco odiosa con él y la verdad me molestaba que a pesar de sus esfuerzos ella seguía sacándole en cara que yo había quedado embarazada como si él fuese el único en el acto y que yo fuese inocente, ya no aguantamos más y pues estaríamos mejor así en nuestro propio apartamento. Él era bastante celoso pero en general nos llevábamos bien. El dolor de perder al bebé no se iba, sabia que sería difícil pero poco a poco empecé a sonreír nuevamente, Nelson era atento pero sus celos a veces me atormentaban, no se, se sentía inseguro, un día en la mañana me pregunto que estaba soñando la noche anterior, por un momento me quede helada porque si sabía que había estado soñando con Miguel, pero no sabía porque mi esposo me preguntaba eso, hasta que me dijo que había estado llorando y que dije un nombre pero que no logró escuchar bien, y le mentí que soñé con papá, no sabía si hice lo correcto porque bueno le estaba mintiendo, pero no podía decirle la verdad. Debía seguir como hasta ahora, había soñado con él pero seguramente era porque me sentía muy sensible, pero no podía retroceder… debía continuar hacia adelante.
Una mañana nos fuimos al trabajo y todo iba normal, él se fue a su oficina y yo a la joyería donde trabajaba, pasada las 10 de la mañana entra en la joyería la persona que no esperaba volver a ver… era él… Miguel con un uniforme de militar que le quedaba Waoo, me quede de piedra cuando me miró, no sabía que hacer hasta que lo oí decir mi nombre, no parecía sorprendido, es decir, estaba ahí por mi… santa madre qué guapo estaba, me golpeé mentalmente y me dije oye reacciona eres casada, ademas es un mentiroso. Se acercó más y dijo:
—Mariangel…sabia que eras tú… te vi hace días pero no me pude acercar.-lo miré sorprendida abrí la boca para refutar pero no pude solo di un paso atrás y me sostuve de un mesón.
—No te alejes por favor- lo mire —¿Podemos hablar? Sé que han pasado años pero… necesito hablarte no puedo más.- ¿Qué ? ¿Que a dicho? Solo pude decir:
— ¿A que volviste Miguel? ¿Porqué simplemente no me dejas en paz?- ví dolor en sus ojos, pero más he sufrido yo por su culpa… trató de decir:
—Amor… yo… - lo hice callar.
—¿Amor? Tu amor es tu mujer la que estaba embarazada mientras jugabas conmigo. -y así bajo la mirada y luego volteo hacia otro lado… hasta que se oyó la voz de mi esposo.
— ¿Cielo? ¿Sucede algo?. -pero ese tono no era nada amigable. Dios y ¿Ahora que? ¿Que tanto había oído? Ahora si estaba en problemas y todo gracias a la imprudencia de Miguel, ¿Que demonios estaba haciendo aquí?, me arme de valor y mire a Nelson y le respondí
— Cielo está todo bien, es solo mi amigo de la infancia que ha pasado por aquí a saludarme, amor el es Miguel un amigo que no veía de hace mucho, Miguel el es Nelson mi esposo. - ví como Miguel trago con fuerza y su mandíbula se tensó, no se lo esperaba definitivamente creyó que yo lo estaría esperando, ¿Que pretende volviendo ahora?, vi como Nelson lo miro de arriba hacia abajo y se acercó a él extendiendo su mano para estrechársela, pero con una mirada feroz sobre Miguel, hasta sentí miedo de repente de que se pusiera a atar cabos… ay dios no, no puede darse cuenta, mire a Miguel y estaba tenso, entonces mi esposo habló
—Mucho gusto Miguel, que grata sorpresa conocer a alguna amistad de Mariangel, no había tenido la oportunidad si no una sola vez, y fue una amiga de la universidad, que por cierto me cae mal. - me tense al oír su tono, estaba marcando su territorio, seguramente vio en la mirada de Miguel que había sido más que amigo, pero igual esto no debía importarle había sido hace mucho tiempo, éramos apenas unos adolescentes, volvió a hablar y le pregunto — ¿Que haces por estos lados amigo? ¿Te quedarás muchos días? - y ahí no aguante lo mire con cara de asombro al ver lo grosero que estaba siendo, y le dije -
—Nelson, creo que eso debo preguntárselo yo, ¿No crees?, ademas creo que Miguel no estará mucho tiempo porque él no es de aquí, ¿No es así Miguel? - volteo a verme y sentí una corriente eléctrica en todo mi cuerpo, seguía sintiendo lo mismo por este mentiroso, y creo que ahora era peor, porque sentí una vibración en mi parte íntima que tenía tiempo no sentía… dios estaba perdida, esperaba que Miguel no haya venido por mucho tiempo porque no sé que podría pasar… y Nelson con sus celos ahora estaría más inquieto y más insoportable, entonces Miguel se armó de valor y dijo-
— Pues pasaba por aquí y te vi entrar aquí… y decidí venir a saludarte Mariangel - se volteo hacia mi esposo y dijo — Espero no haya problema con eso, porque solo venía a saber de mi amiga, después de todo es como dice Mariangel tenemos muchos años sin vernos, ni hablar y pensé que podríamos conversar, y ponernos al día sobre cómo han sido nuestras vidas durante todo este tiempo, y vaya que me acabo de llevar una sorpresa se ha casado mi adorada amiga… - y si yo quería evitar un problema, este hombre estaba dispuesto a provocarlo…