Momento de saberlo todo

1011 Palabras
Narra Mariangel Estábamos en la cafetería en un silencio incómodo hasta que él habló y me dijo que lo sentía mucho, tuve que desviar la mirada para no llorar desconsoladamente. No creí que aún lo amara pero era así, él era el dueño de mi corazón. Suspire y le dije: —Miguel ¿A que has venido? Porque por tu expresión sabías que estaría allí… ¿Ya me habías visto? - el desvío la mirada y asintió —¿Que quieres Miguel? ¿Porqué volviste?, pensaste que podrías seguir burlándote de mi pero no es así… - el automáticamente negó — ¿A no? ¿Y entonces? ¿Qué haces aquí? - lo mire esperando una respuesta- entonces me respondió —Mariangel, yo nunca he dejado de amarte, si es verdad te hice daño, pero yo no sabia que ella estaba embarazada, si éramos novios en ese momento y debí decírtelo pero no pude, no quería alejarme de ti… amor yo… me di cuenta que no la amaba por eso iba a terminar con ella pero cuando la busque para hablar me tenía la prueba de embarazo ¿Que más podría hacer? - me miro esperando una respuesta —Mariangel no podía dejarla lo siento mucho, dime algo por favor…- no sabía que decirle, suspire y dije: —Miguel… no se que pretendías al esconderme esa verdad y sobre todo tener dos novias, pero no podías obligarme a aceptar algo como eso, o ¿Que creías? ¿Que seguiría contigo? No Miguel no podría y fuiste egoísta… creo que mejor me voy no quiero caer en esto de discutir contigo, de verdad aún no cierro esta herida. - me coloque de pie y entonces lo oí decir: —¿Lo amas? - me voltee a mirarlo — ¿Amás a tu esposo? Se sincera conmigo por favor, sé que me dolerá saberlo pero me iré y no volveré. - lo observe y me volví a sentar y le dije: — Miguel al verte hoy… supe que no te olvide, no, no lo amo y hoy lo entendí… pero ahora estoy con él y tú desperdiciaste el poder estar conmigo- ví en su cara el dolor y lo sentí en mis huesos, pero debía decirle lo que sentía.—Me casé porque quede embarazada… - ví el asombro en su mirada — Pero lo perdí, no amo a Nelson pero cuando me pidió que nos casáramos estaba esperando un bebé y pues acepte… luego de casarme lo perdí, pero ya no había marcha atrás… - sentí un nudo en la garganta y mis lagrimas amenazaron en salir. — Tengo muchos sentimientos encontrados Miguel perder a mi bebé fue horrible y ahora volver a verte y saber que aún te amo me destroza el corazón… creo que fue un error venir aquí, ahora sabes por lo que he pasado durante estos años, y todo fue gracias a ti, si hubieses luchado por nuestro amor… bueno ya no hay marcha atrás, el tiempo no regresa, es triste pero no se puede hacer nada para cambiar las cosas… mejor me voy. - me coloque nuevamente de pie, pero esta vez me tomo de la muñeca y dijo — No te vayas… hablemos, yo sé que hice mal, también sé que te hice daño, pero déjame remediarlo, no es tarde para ser felices pero ahora con lo que sabemos el uno del otro tratemos de solucionar nuestras vidas y si es juntos mejor… por favor escúchame ¿Si? Y después tú decides que haremos pero ahorita es momento de hablar ¿No te parece?. -le mire pensando que hacer, y así asentí y volví a sentarme, esperando a ver qué tendría que decirme, en realidad no le veía el caso de quedarme… pero mi corazón era un traicionero y me hizo querer estar un rato más cerca de él, dios debí irme cuando pude. —Mariangel, yo… se que esto es difícil, pero debemos hacer algo por nosotros, por salvar… - le interrumpí porque no sabía a donde quería llegar con todo esto. — ¿Qué es lo que te sucede? ¿Cómo puedes decir que debemos hacer algo?, ¿Hacer algo para que? Dime Miguel porque no entiendo a donde quieres llegar, yo estoy casada al igual que tú, nuestras vidas se han separado gracias a ti, no veo que es lo que deseas que pase pero definitivamente no sucederá. - me miro con los ojos bien abiertos y me dijo — Amor… perdón perdón Mariangel, es que yo… no me acostumbro a dejar de decirte que te amo, que eres mi amor, eres mi vida y sobre todo a llamarte por lo que eres mi amor, yo quiero que me perdones , que arreglemos nuestras cosas, que podamos seguir juntos, Mariangel por favor no me alejes… - lo escuche pedirme que no lo alejara de mi, no sabía si debía seguir escuchándolo… pero mi necio corazón no quería hacerme caso, y me mantenía pegada a esa silla como si esta tuviese algún tipo de pegamento que no me permitiera levantarme e irme, dejarlo allí y no pensar en nada más, pero no podía hacerlo, no con mi mente, mi cuerpo y mi corazón pidiendo a gritos que le diera una oportunidad, dios pero ¿Porque tenían que ponerme en esta situación? ¿Cómo podía llegar a odiarlo? Debía hacer lo correcto y esto era levantarme e irme y hacer que se olvidara de mi, que me dejara en paz ya estaba empezando a ceder y no creía ser tan débil pero ante él si lo era, en ese momento me di cuenta que debía huir y dejar las cosas así, me levante y le anote mi número en una servilleta. — Esté es mi número cuando quieras escríbeme pero solo como amigos… - y me aleje, pero mire atrás y me dolió verlo secar sus lagrimas. Lo siento pero no puedo permitir esto… lo amo con todo mi corazón, mi cuerpo lo anhela, mis labios extrañan sus besos, pero… no puedo, debo dejarlo atrás.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR