El tiempo en el ascensor se hace eterno, a medida que nos acercamos se nos agota más la paciencia. Al salir del ascensor corremos por los pasillos buscando a Verónica, cuando entramos por la puerta de su oficina le sonríe a Henry de una manera amorosa, cuando gira la mirada y me observa ahí parado junto a él, su expresión cambia, su sonrisa se borra completamente de su rostro, le devuelve la mirada a Henry. Se vuelve de curiosidad, nervios y confusión. – ¿Qué hace aquí? – me pregunta. –¿Qué sucede? – le pregunta a Henry. – Buscamos a Jacob – dice Henry entre dientes Su ceño se frunce al escuchar el nombre de Jacob. – ¿Por qué? ¿Qué sucede? – Nos pregunta a ambos. – Ese desgraciado le pegó a Amelia – dice Henry llenándose de nuevo de rabia, el color le sube al rostro, parece que va a e

