Capítulo diecisiete: Fuera de control Layla estaba descalza, desnuda bajo la camisa blanca de Said, con los faldones rozando sus muslos. Estaba segura de que, entre la cena, el revolcón sobre la mesa, más la entrega en la cama, el baño y las tres horas de sueño se le había quitado el poco maquillaje que solía utilizar. No tenía costumbre de estar desnuda delante de él. Said nunca la veía despeinada o con el rímel corrido. Y ella jamás lo había visto como lo veía en ese momento. Sin camisa, solo con un pantalón n***o y los pies desnudos. Eso le parecía tan extraño como erótico. Era una situación que la mayoría de las parejas darían por sentado después de cuatro años de matrimonio; comer algo a esas horas de la noche, medio desnudos después de una noche de sexo sobre una mesa en la terr

