Entre más lo pensaba Mark, era aún peor para él saber que Sarah iba a casarse con alguien más, se sentía engañado, aunque posiblemente se lo merecía por como la había tratado la última vez, pero aún así no quería que pasará. Ni siquiera sabía como se supone que iba a contarselo a Addison, saber que Sarah se había ido sin despedirse y sin ningún contacto la pondría mal, estaba seguro. –Mark. –¡¿QUÉ?! Tati dio un brinco retrocediendo del susto, ya había escuchado que Mark estaba de mal humor, pero no esperaba que fuera de esa manera. –Nada, lo arregló yo –titubeo. –No, Tati –la detuvo intentando controlar su respiración, había estado lanzando los costales de comida de un lado a otro o mejor dicho lanzandolos con furia y nadie se atrevía a acercarse –. Lo lamento, estoy aquí para lo

