Las cosas para Sarah no mejoraron, a la mañana siguiente se propuso olvidar el tema, al menos por ahora, había terminado en la granja por meterse en problemas, ya no lo volvería a hacer. Pero apenas bajó las escaleras se encontró con Tati, ella le tenía el suficiente miedo como para darse la vuelta e irse, pero Sarah no se sentía bien con eso, no quería estar en la casa y tener que verla, así que salió a dar un pequeño paseo, pero fue inútil porque vio a Mark a lo lejos, de inmediato volvió a entrar a la casa, ¿qué se supone que debería hacer? –Cariño, ¿puedes alcanzarme esos recipientes? –le pidió su tía justo cuando la vio entrando a la cocina. Sarah tomó los recipientes y se los pasó, su tía se dio cuenta de su pesado suspiró y su rostro alargado, Sarah no era así. –Supongo que n

