El grupo se organizó, algunos se quedarían en la fiesta, Shawn se llevaría a Isole y Tati mientras que Troy se llevaría al resto del grupo, se despidieron y Shawn se encargó de subir al auto a las chicas. En la camioneta apenas si podían mantenerse despiertas y cuando lo hacían comenzaban a reír sin parar, Shawn no entendía lo que sucedía pero aún así decidió seguir su camino, cuando llegó a la casa de Tati, alguien abrió la puerta y definitivamente fue a la última persona que quería encontrar. Primero pensó que sería una mala broma, pero no, ahí estaba. —Roger. —Shawn —le saludó Roger que rápidamente se dio cuenta del estado de Tati —. Parece que se le pasó la bebida. —Que pesados son —bufó la chica. —Sí —contestó Shawn —. Isole quería pasar a dejarla a su casa, ¿vives aquí?

