El regreso a la casa fue bastante silencioso bajo el cielo estrellado que a Sarah le seguía impresionando, el aire fresco y las luciérnagas parpadeando en el aire. –La tía Mary siempre cocina muy bien –mencionó Sarah –. ¿Te gustó el pastel de fresa, Addi? –Sí, estaba rico. Otra vez silencio, Addison no se veía feliz como los días anteriores, Sarah intentaba justificar que era cansancio, pero estaba muy consciente que había sido por la cena desastrosa, Shawn le prestó tanta atención a Roger que casi ignoraba a Mark y a Addison, pudieron participar un poco de la conversación, pero apenas si dijeron un par de palabras y ahora esto. Cuando entraron a casa Sarah hizo su último intentó. –Sabes Addi –le habló –. Mi hermano me trajo una maleta de Nueva York con algunas prendas que le ped

