Ha transcurrido un mes y medio desde aquel encuentro incómodo que pasó en la recepción de la empresa para la que trabajo. Janeth y yo nos hemos tardado un poco en adaptarnos a nuestro nuevo estilo de vida, la diferencia de horario, la cultura, las personas, todo es completamente diferente a lo que estábamos acostumbradas, más no estábamos totalmente cerradas ante la idea de aceptar ese cambio. Es más, ocurría todo lo contrario, nos sentíamos muy felices, a pesar de haber transcurrido un mes y medio únicamente, para nosotras ha sido muy fácil habernos adaptado ya a todo lo que se refiere nuestra propia vida. Es sábado en la mañana, y anoche, tengo que confesar que pasé una mala noche, no pude dormir, me la permanecí metida en el baño mientras que no paré de vomitar hasta que mi estómago se

