El trayecto al restaurante fue tranquilo para nosotras, Janeth trató de poner música, más yo se lo impedí, porque estaba perdida en mis pensamientos, necesitaba retomar las riendas de mis ideas, pensar con más claridad la situación que se me avecinaba, porque realmente me siento muy nerviosa por culpa de esos resultados que no estaban listos, sino hasta dentro de un par de horas. Llegamos al restaurante, este no quedaba muy lejos desde nuestra empresa, por suerte, no estábamos en horario de trabajo en el que nos pudiera afectar el haber salido así. Al llegar al restaurante mexicano, el ambiente acogedor y cálido del lugar nos recibió, así mismo fue con los aromas deliciosos que lograron distraerme unos momentos de mis problemas sin solución. Nos sentamos en una mesa muy cerca a una vent

