En el camino mientras conducía, ibamos escuchando música con los vidrios abajo, sintiendo la brisa en nuestra piel, dejando volar nuestros cabellos. De repente me sorprendió ver a Edmond reírse solo. -¿Que sucede? -Acabo de recordar algo. -Me miró y luego se quitó. -La vez en la que llegué a tu colegio, no te lo esperabas... Tu cara fue demasiado graciosa, la amé. -Pensé que eras un acosador ¿Edmond Clark? En ese momento estaba más confundida que nunca... -Ambos nos estabamos riendo. -Hipnotizaste a todos para entrar y salir como quisiste de ahí... Que envidia. -Esboce una sonrisa. -Ahora debo aprender a usar mis poderes humanos. Voltee mi mirada. -¿Poderes humanos? -Si, mis encantos físicos ¿no es obvio? -asintió. -Pero, miren que presumido y egocéntrico... No te soporto. -Su

