Miro como la luz del amanecer se filtra poco a poco por la ventana y pienso que el día de hoy es abismalmente diferente del de ayer. El aroma fresco de Emilio sigue en las sábanas y lo agradezco, pues siento que me reconforta. Anoche terminé muy tarde esos reportes y cuando llegué aquí fui directamente a tomar un baño. Debo decir que me lavé hasta que la piel me quedó roja y toda mi ropa tuve que tirarla, no soportaba la idea de volver a usar algo de eso. Aunque me gustaría quedarme aquí encerrada, aspirando ese aroma que me relaja, no es algo que pueda hacer porque tengo obligaciones que cumplir. Salgo de la cama y me aseo rápidamente mientras pienso en si debería tomar un píldora de emergencia... Emilio no me dijo nada sobre eso y, ahora mismo, no me apetecería quedar embarazada. Tom

