Placer

303 Palabras
Cuando termino de asearme, salgo nerviosa de ma habitación y voy abajo, siguiendo el penetrante aroma de la comida. Mi estómago ruge, exigiendo ser alimentado y me pongo aún más nerviosa. - Estás aquí.- suelta Emilio cuando entro a la salita. Miro la estancia con atención y veo que es como una especie de loft en tonos neutros. La cocina, la sala y el pequeño comedor están en la misma habitación. Únicamente se dividen por la isla de la cocina integral y un par de biombos. El aspecto es realmente bonito. "Muy hogareño", pienso mientras sigo recorriendo la estancia con la mirada. -¿Nena?- dice un tanto nervioso ante mi silencio. -¿Qué me decías?- pregunto nerviosa. Creo que me dijo algo pero no le escuché. -Te preguntaba que cómo estuvo tu viaje.- - Más o menos, sabes que no me gusta mucho viajar en avión.- -Buen punto. Quizá podríamos haber venido en coche.- -Sin diez horas, no creo que sea una buena idea si pretendes descansar.- -Pero me serviría para estar contigo, ¿no?- -Creo que sí...- -Ven, cenemos.- Sirve un par de platos de arroz con camarones y mi hambriento estómago retumba, poniéndome aún más incomoda. -Yo...- -No te preocupes.- -Es que salí del trabajo y con las prisas, ya no pude comer nada.- -Entiendo. Bueno, ahora come.- Nos sentamos a cenar en silencio y pienso en lo maravilloso que es poder compartir la cena con él. Noto que realmente es la primera vez que Emilio cocina algo para mí y siento que miles de mariposas revolotean en mi estómago. -Esto está delicioso, muchas gracias.- -Me alegro de que te guste. Ahora viene el postre, cierra los ojos y no hagas trampa.- -No lo haré.- -No te creo, así que voy a vendarte los ojos.- -¿En serio?-
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR