A las 6:30 suena la alarma, indicando que es hora de levantarse y dejo a Emilio plácidamente dormido y voy a tomar un baño. Cuando salgo lo veo sentado en la cama, esperando por mi. -Buenos días, guapo. ¿Dormiste bien?- Digo mientras me acerco para besarlo. -Dejando de lado la interrupción de hace un rato... Sí, dormí bastante bien. ¿Y tú?- -Igual, gracias. Es hora de que te levantes. ¿Qué harás hoy?- -Uhm, nada realmente. Estoy esperando la respuesta de Barcelona y ya, todo lo académico está resuelto. ¿Por?- -Nada más, para ver si podríamos... no sé, cenar o algo así.- -Me encantaría. ¿A qué hora paso por ti?- -Yo te aviso, recuerda que tengo que seguir con los preparativos de la boda y la luna de miel. Además, en estos días tendremos una junta para revisar cómo van las finanzas de

