CAPITULO 47

1777 Palabras

Laila a duras penas pudo llegar al castillo, pues el haber escuchado esas palabras de los labios de Erick impactaron en su mente, estaba prácticamente en shock, la alfombra fue testigo de su aparatosa caída, estaba tirada encima con la mirada hacia arriba, su respiración errática, su corazón correteando cuál gacela escapando de su depredador. Su semblante tenía un rictus de sorpresa hasta que pudo articular palabras —Di… jo, dijo que… que me ama Cerro sus ojos para recordarlo todo, estaba estupefacta, se fue levantando muy despacio, nadie había ido testigo de su caída, pues, siempre la puerta de su habitación tiene seguro mágico. Fue a sentarse en su cama, su cuerpo temblaba cuál hoja desprendida del tallo del árbol, nunca se había sentido así, ni siquiera por ese licano que creía estar

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR