Los chiquillos comenzaron a hablar mirando a su padre —Papi, ehm, queríamos decirte que (se miraban los dos con complicidad) —Estamos por salir de vacaciones de la escuela, ¿podemos visitar a la tía Laila? Esa petición lo tomo de sorpresa al rey de los vampiros, dirigió una mirada a su esposa para luego decir —No sé, debo preguntarle, pues, está trabajando La mirada de lástima que le otorgaron hizo sonreír a madre y abuelo, Alexander suspiro alzando sus manos —Por los dioses que ustedes saben cómo convencerme. Está bien, irán con su madre, yo no puedo Vlad también acoto —Yo tampoco puedo, estoy en una investigación Martha exclamó alegre —Está decidido, en cuanto salgan de vacaciones, nos vamos a visitar a la tía Laila Los gritos ensordecedores de felicidad de los chiquillos fue

