Patricio y Valentín fueron a hablar con la máxima autoridad de la institución, luego de relatar lo ocurrido llamaron a los padres o tutores en el caso de Valentín porque era huérfano. Armando llegó corriendo al colegio, solo quería saber que su pequeña estaba bien, en el pasillo se encontró con Nico que corría igual de preocupado que él. Ingresaron al despacho sin pedir permiso los mellizos estaban ahí, con Valentín y una joven mujer. - Señor Díaz Echamendi que gusto – dijo el director tendiéndole la mano, Armando lo saludó rápido. - ¿Y mi hija? – preguntó apresurado, el director suspiró y lo invitó a sentarse. - Nico que gusto verte tan bien – el chico asintió con la cabeza y se ubicó con sus hermanos – Victoria está bien, está en la enfermería ahora – Armando sentía que el corazón s

