- No entiendo nada – se quejó Victoria, Damián la observaba sentado al lado de ella, estaban en su departamento estudiando química – esto es imposible. - No es imposible, lo que pasa es que no prestas atención – la regaño dulcemente y se acercó para volver a explicarle el ejercicio, él hablaba y ella lo observaba sin escuchar una palabra de lo que decía, miraba su boca moverse y le parecía tan perfecta que solo le daban ganas de besarlo, ¿Quién podía concentrarse teniéndolo tan cerca? – No me estas escuchando – elevó el tono de voz golpeando la mesa con el lápiz, ella se sobresaltó y lo observó apenada. - No puedo concentrarme teniéndote tan cerca – le dijo con picardía mordiéndose el labio inferior, ya había pasado una semana desde que habían hecho el amor por primera vez y Victoria apr

