Veo mi reflejo en el espejo, estoy en pleno colapso existencial, siento que moriré en solo segundos. – ¡¡Quiero morir!! –Grito dramáticamente frente al espejo. – ¿Estás loca? ¿Qué ocurre? –volteo a ver a mi cuñado Roger, entre sus manos lleva todos sus implementos para peluquería y maquillaje. – ¿No las ves? Mira estas enormes ojeras, no es mi día, no, no lo es... –escucho la risita de Roger y con la mirada en el espejo lo veo pararse detrás de mí, se agacha un poco y fija su mirada en mí. –Por la falta de sueño, porque es obvio que por eso llevas esas ojeras, ¿No? –asiento y llevo la mirada a mi regazo, me siento apenada con lo que diré. –Me da pánico que, bueno... –me voltea y me mira, se coloca de cuclillas y toma mis manos. – ¿Qué Cameron te deje plantada en el altar? –asiento, s

