Estoy parado sobre el ring descalzo, tomando ligeras bocanadas de aire, mi frente sudorosa, mis hombros y mi torso. Mis manos doliendo, la furia consumiéndome aún más, la persona era tan inútil peleando que ni siquiera un golpe me había proporcionado, se los movimientos, se como evitarlos, se todo de esta maldita porquería. Acercándome hasta él, quien cubre su cara haciendo un movimiento rápido entre su cara y abdomen logro darle en un costado al confundirlo completamente. Este cae totalmente cansado, noto a las personas gritar eufóricas, las noto por que simplemente no las escucho, mi mente no está aquí, está pensando en la dueña de esos ojos claros, esa que no aceptara que haga esto, pero a la cual no escuchare. Es la libertad de Elian, es aunque no lo crea mi propia libertad. El pobre

