Estaba de regreso, no quería dejarla más tiempo. Después de esto estaba seguro de que trataría de estar lo más lejos posible de Isabelle, por completo. Aun en mi mente rondaba lo que Madison había descubierto. Mi padre. El hombre que me dio la vida y a la vez lo había jodido volvía a ponerse en mi contra, aun yo sin saber el por qué. Pensé que después de su rehabilitación y la llegada de Madison mi padre cambiaría, pero lo único que veo es que la miseria vuelve, persiguiéndome, pero esto iba a terminar. Si tenía que enfrentarlo lo iba a hacer, con tal de que no lastime ni a Elías ni a Isabelle. Estacione el coche en la entrada. En estos momentos una dosis de Isabelle era lo que necesitaba, que me acariciara, que no se fuera de mi lado, protegerla de todo lo que se fuera a interponer entre

