¡Mierda! ¡Mierda! Sabia que este idiota que tenia como padre no iba a cambiar. Podía aparentar, pero de verdad era un jodido hijo de perra. Tenia que buscar la manera de que eliminara los documentos, yo los tenia, pero este imbécil era capaz de pasar por quien fuera con tal de terminar con las manos limpias. Isabelle... Su hermoso rostro fue lo primero que se me vino a la mente. Tomé mis cosas y Sali del edificio lo más rápido que pude. No. ella no, No de nuevo. Iba a detenerlo... si tenia que matarlo lo haría... Por mi morena, por mí. Porque sabia que mi padre atacaría por lo que más amaba en este jodido mundo. . . . . . . Mi rutina en esta enorme casa era la misma, desayunar, aseo, y estar en cama. Carlos no me permitía salir ni hacer cosas tan sencillas. Sus indicaciones so

