Quería correr con ella, tomar su mano y no soltarla jamás, pero tenía algo pendiente. El jefe declaro que mi padre había huido de la casa, lo más seguro era que se encontrara en los alrededores, pero sabía que él era demasiado astuto para dejarse atrapar tan fácil. Pedí a los paramédicos que le informaran al doctor que pronto estaría con ella, necesitaba checar asuntos relacionados con todo esto, pero, aun así, no sintiéndome completamente satisfecho, mande a mi ama de llaves para que estuviera cuidándola. Ella estuvo encerrada en un closet, el maldito la había encerrado, pero estaba completamente bien y ella era la indicada para ir con mi morena, de todas maneras en estas últimas semanas ambas se comenzaron a llevar bien. Los policías inundaron mi casa, dejándome a un lado y enfocándose

