ULTIMO CAPITULO CARLOS. El tiempo a mi alrededor no pasaba como siempre, no sé si era yo, lo más seguro, o estaba volviéndome loco. Mientras yo estaba sentado en estas incomodas sillas, adentro se encontraba mi morenita luchando por su vida, aunque debería ser al revés, porque todo esto sucedió por mi culpa. Mi jodido pasado me alcanzo justo en la etapa en la que yo creía que todo estaba bien, cuando no fue así, pero no venía preparado con lo que esto venia; la misma persona que judío a mi madre, a Elías y a mí, fue la misma persona que trato de quitarme lo más preciado que tengo. ¡Todo es mi culpa! Desde las palabras del doctor, hasta este momento, no sabía qué hacer. Minutos atrás el jefe de la comisaria había venido a que rindiera mi declaración por lo sucedido con el disparo, con

