Un año después. -¡Oh! -¿Te gusta morenita? Asentí, además no podía negarme. El sexo con este hombre siempre ha sido lo mejor, puede que a veces pudiera ser lo bastante agresivo, pero cuando me enojaba con el era cuando lo hacíamos lento, suave, me hacia el amor. -Si...- de nuevo una embestida me lleno completa. Sus grandes manos me tomaron de la cadera, haciendo que llevara el ritmo que nos gustaba; suave, pero profundo. Después de mi recuperación, la investigación se cerró, nos mudamos de su enorme casa para irnos a una mucha mas grande, aunque le dije a Carlos que era demasiado para nosotros el insistió y la compro, además dijo que pronto quería mas integrantes para que la casa no se sintiera sola. Sinceramente después de todo lo que pasamos Carlos cambio bastante. Regrese a traba

