No podía quitar su mirada de la mía, en esos momentos Oliver no existía, su respiración tranquila la sentía en mi oído, sin alejarse de mi, me estaba torturando y además me estaba haciendo caer de nuevo en ese túnel oscuro. —Ha pasado un mes y mi morenita ya me sustituye, que fácil fue para ti hacerlo, ¿Verdad? Mis ojos se abrieron por completo y sentí como la sangre subía a mi rostro por la furia. Vete-a-la -jodida-mierda -Carlos -Morgan… Alejándome tanto de su rostro y de su cuerpo, me levante de mi lugar y sin control alguno mi mano izquierda azotó en su mejilla logrando hacer que su rostro girará al lado contrario, no iba a permitir que ahora viniera con reclamación alguna, había pasado demasiado tiempo sin buscarme y esa fue la respuesta que tenía, el no me iba a volver a buscar.

