Esto era una mierda total… ¡Carajo! A Isabelle le sobraban palabras para poder explicar la situación en la que se encontraba. Físicamente estaba solo con una sola bata cubriendo su cuerpo mientras tenia enfrente al hombre que le prometió confianza y que pensaba acompañar en su proceso de recuperación psiquiátrica, aunque viéndolo como venía… se avecinaba la explosión del año. —¡¿Qué haces aquí?! —Morenita… —¡No! ¡No me vengas a decir así después de lo que me hiciste! —Lo sé, pero tengo que explicarte que... —Puedo imaginar lo que dirás estúpido, ¡Así que por el momento será que te alejes de mí! —Isabelle estaba colapsando. Una sinfín de ideas cruzaron por su cabeza; recordar la sonrisa sínica de esa mujer, la reacción de Carlos, este demasiado vulnerable, y ahora estando parado frent

