Paso al menos unos treinta segundos desde que Carlos había ido a ver quien era la persona que había tocado la puerta. La morena se bajo de la silla giratoria y se encamino a la entrada para saber porque Carlos estaba tardando demasiado, bueno y sí que vio su razón; una mujer de tez blanca, pelo café claro y unos grandes ojos morados observaban a Carlos, mientas este no decía ni se movía por ningún motivo. —¿Carlos? — la morena, imaginándose algo que en su mete se formulo en cinco segundos, se acerco hacia el y a la mujer desconocida que miraba fijamente a su hombre—¿Quién es? —Perdón, yo— Carlos aun que observó a la chica de ojos verdes pudo responder a Isabelle— ella es Kate Fox, una vieja amiga. Vaya que vieja amiga… —Un gusto…—Kate extendió la mano hacia Isabelle, quien pudo detecta

