¿Qué mierda es lo que estás haciendo? ¡Estúpida! Esto fue lo primero que cruzo por la cabeza de Isabelle. ¿Qué demonios se encontraba besando a Logan? ¿Cómo demonios habían salido el “si” de sus labios? Aunque fuera una sola noche, había veces en que eso lo cambiaba por completo, pero aquí estaba, dejándose llevar por él, conociendo las consecuencias de lo que podría pasar después… peor por ahora, solo quería disfrutar de algo que necesitaba. Los besos no cesaban, las caricias aumentaban, Isabelle estaba demasiado concentrada en tocar la anatomía de Logan, era lo único que deseaba. Después de salir del bar, ambos buscaron un taxi, este tomando camino hacia el departamento de Logan y una vez que llegaron, de nuevo sus labios se unieron y como pudieron llegaron a la entrada del edificio.

