Despertó aturdida sin embargo los recuerdos de la noche pasada la golpearon haciéndola sentir miserable, estaba en una cama rodeada de gente podía sentir y escuchar los murmullos de todos aún así no quería abrir los ojos encontrándose con una verdad que no sabía si podía superar. Abrió los ojos regañándose mentalmente, debía hablar con su padre era al único que le creería, para su sorpresa estaba en una extraña habitación donde todo era dorado y blanco, era preciosa y demasiado amplía. Levina jadeó al encontrarse con un par de ojos rasgados que la miraban con lágrimas en ellos.La rubia no miró a nadie más, sin dudarlo se lanzó a sus brazos y sollozó.En un momento diferente Hyo Hee se habría burlado de ella por ser llorona pero justo ahora ambas estaba llorando como niñas.—Lee Hyo Hee —so

