— ¿Realmente debemos irnos? —preguntó ella—. Alekséi se sentía mal por engañarla pero era por su bien, debía salvarla de él porque era seguro que la salvaría de cualquier bastardo con planes retorcidos aunque lo haría anónimamente, en las sombras sin que ella le viera, sin que ella se diera cuenta de a que sanguinario mundo pertenencia. Al llegar Levina tomó su brazo a la vez que caminaban, en el taxi todo era silencio ninguno de los dos habló pero los pensamientos de él giraban en torno a Levina, ella necesitaba a alguien que pudiera amarla y darle aquellos hijos con los que tanto soñaba. —Liv.— ¿Mm? Ella quitó la vista del camino y la dirigió a Alek. —Álainn, prométeme que si llegas a tener niños les hablarás de mí... De lo que hemos vivido.Ella le miró sorprendida, no lo esperaba, L

