Una nueva esperanza, un nuevo amor

2799 Palabras
─Cuando Alma me dijo que me alejara, pensé que era por ti, jamás que haría tal sacrificio. ─Comprendo y entiendo lo que dices ─es mi respuesta al comentario de Santiago ─. Para mi tan poco fue fácil. ─Creo que, para ninguno; eso de estar entre mi hermano y el amor de mi vida, fue realmente una jugada cruel del destino, ¿sabes? ─sonríe elevando su copa ─Brindo por tener al mejor amigo y hermano que la vida te pueda dar, salud. ─Salud ─contesto chocando nuestras copas. ─No sé qué haré si mi Alma no despierta. Ella lo es todo para mí y me siento un miserable por haber duda de su amor, ese que siempre defendió y proclamo sin temor, ni duda, pero yo, yo no la merezco. ─En este mundo no hay nadie que la merezca más, créeme ─palmeo su hombro y él posa la suya aferrándose para hallar consuelo. ─Mate a muchos roguer y a Santana de la peor manera. Jamás había perdido la cordura a tal punto de atacar a mi propio padre. No sé qué me paso, pero cuando Alma me dejo, una parte de mi se desconectó del mundo real y ver sangre era lo único que apaciguaba mi dolor. No pensé en nada, ni en nadie, era como si estuviese poseído por el mismísimo demonio ─confiesa aferrado con ojos cristalinos a su copa ─. Cada día pensaba en matar y destruir todo a mi paso, mi humor era del carajo y ni que decir de mi aptitud, esa, sí que empeoro ─toma de un solo sorbo su trago y sirve otro repitiendo la acción. ─¡Oye, cálmate! A ese paso me dejarás sin licor ─comento retirando la botella de su mano ─¿Estás seguro de que Malai no te reclamo y tú a ella? ─pregunto luego de escuchar la historia de Santiago, esa que es similar a la de Mikael. ─No que sepa, no tengo la marca en mi cuello ─abre su camisa inclinándose para que corroboré lo que acaba de decir. ─Esa no es la única forma en la que sabes si fuiste reclamado ─le doy un giño y bebo mi trago. ─Según señor que todo lo sabe, ¿cómo sé si fui o no reclamado? ─Quizá lo que te voy a contar te ayude a que hagas memoria y puedas recordar algo inusual que les haya sucedido en ─carraspeo para que Santiago sepa que hablo de su acto s****l ─tú ya te imaginaras. ─Entiendo ─se acomoda en su silla sin perderme de vista. ─Antes de saber la verdadera razón por la que Sasi y Malai estaban tan mal, mi padre ordeno a la médica de la manada que la revisará, pero aparentemente todo en ellas estaba bien, fue así como decidimos que la reina de los brujos interviniera. Ella nos comentó que no sabía los motivos por los que la habíamos separado de su pareja de vida, pero que era urgente que la reuniéramos con él, sino deseábamos que ella muriera. ─¡Pero si tu estabas con ella! ─alega con cara de confusión. ─Si y no ─¿Como es eso? ─Malai es descendiente de la Luna Roja. La aparición temprana de su loba se debe a que Sasi siendo una niña tuvo un accidente en el que por poco y pierde la vida; para evitar esto, sus padres tuvieron que acelerar la transformación humano-lobo. ─¡¿La mordieron los dos siendo tan niña?! ─dice con enojo ─Era eso o que ella muriera ─abro mis manos como muestra de que es lógico ─. La llevaron a la montaña fénix y en la transición de la Luna, reclamaron la loba de Sasi y lo demás ya lo sabes. ─Pero eso que tiene que ver con que fui o no reclamado, ¿puedes ser más claro? No entiendo un pepino. ─Tiene que ver mi querido amigo, con el hecho de que la Diosa Luna me escogió a mi como la pareja de vida de Sasi, pero su loba te escogió a ti como la suya y al ser descendiente de la Luna Roja tiene el poder de cambiar el destino sobre su parte humana, siendo su lado animal el que domina. ─¡Aun no contestas mi pregunta! ─cubre su rostro como cada que pierde la paciencia. ─Haber ─lo tomo por los hombros ─¿Hace cuánto fue tu primera vez con Malai? ─¡Ahh! ¿Y eso a ti que te importa?  ─suelta mi agarre ─¿Quieres que te responda, si o no? ─afirma ─. No creas que este interrogatorio es muy cómodo para mí, te recuerdo que es de mi compañera de vida de la que estamos hablando, una que hiciste tu mujer. ─Gracias por recordármelo ─rueda los ojos en muestra de incomodidad. ─No te lo estoy reprochando, solo quiero que entiendas que para ambos es incómodo, pero en este momento esa información es necesaria, ¿entiendes? ─Si, si lo entiendo ─rasca su cabeza y dice: ─fue un mes después de mi cumpleaños número 18 ─me apresuro a buscar el calendario y mis ojos se abren como platos. ─¿Recuerdas el día? ─pregunto con cautela ─Sábado 18. ─¡Mierda!  ─cubro mi rostro ─¿Qué pasa? Tom, puedes contestar, créeme que tu cara de espanto no está ayudando mucho que digamos. ─Una última pregunta. ─¿Eres un juez o algo similar? ─Santi deja tu estupidez para otro día y dime, ¿ese día en el momento de su unión, viste o sentiste algo diferente en Malai o en ti? ─Ummm, para ser sincero, sí. Por un instante puedo jurar que sus ojos se volvieron completamente rojos y sentí una corriente eléctrica recorrer mi espalda, pero pensé que era efecto de, ya sabes. ─El calor del momento ─agrego ─Ajá. ─Bueno amigo, ahí tienes tu respuesta ─palmeo su espalda sin rencor ─. Así yo hubiese aparecido tres o cuatro años atrás, era imposible que ella me amara, ella te escogió como su pareja de vida desde hace mucho tiempo, así que si, ya fuiste reclamado y aceptado por ella, porque esa noche fue el eclipse de la Luna Roja, día en el que los lobos reclaman a su Mate o Luna. ─¡Wow! Entonces es verdad, mi Alma y yo somos uno para la eternidad ─dice sonriente y con un brillo de amor en sus ojos ─Lo siento ─agrega al darse cuenta de su comentario. ─No tienes porque, verte y verla feliz, me hace feliz y no podría competir con un guerrero adorable como tu ─tomo su rostro y beso su mejilla. ─¡Déjame, déjame idiota pervertido! ─grita tratando de zafarse de mi agarre. ─Ven ─tomo su mano ─, ahora sé porque ella no despierta ─se detiene y me observa cruzándose de brazos ─Santi, debo rechazar a la humana y tú la debes reclamar, solo así harás que despierten, solo si terminas por aceptarla y ser aceptado, ellas volverán ¡¿ahora el señorito lo entiende?! ─¿Cómo es que sabes todo esto? ─La historia de Malai, la contó su padre y lo demás fue lo que indico la reina de los brujos, ¿contento? ─retomo mi camino al despacho de mi padre. Le cuento todo y organizamos el traslado de Sasi a la cabaña de la montaña fénix para que la reina de los brujos nos guie en el ritual de rechazo y la unión de ellos como pareja de vida. ─Es raro, pero me siento feliz ─comenta Park ─Créeme que me siento igual. Descubrir que el destino no depende del destino sino de nosotros, me hace creer que el nuestro aún está por comenzar ─le contesto a mi lobo ─Y tengo tantos planes para el ─agrega con emoción. ─Tómalo con calma, porque no sabemos en qué momento todo pueda cambiar. ─Ok, ok, aguafiestas ─bloquea el link dejándome tranquilo por su comprensión al saber que pronto Sasi ya no será nuestra compañera y que quizá estaremos solos por un par de años más, algo que no me molesta en lo absoluto. ─Deben hacer todo tal y como yo lo indique, ¿entendido? ─habla la reina de los brujos y ambos afirmamos ─Tom, te ubicarás en el lado derecho de Sasi y Santiago en el lado izquierdo. ─Ok ─digo obedeciendo. ─A mi señal la rechazas. ─¿Por qué hace eso? ─pregunta Santiago al ver que la reina de los brujos pincha el dedo de Sasi tomando una gota de sangre y luego el mío. ─Ellas no están en este plano terrenal, están en mundo de las almas perdidas, por eso debo hacer que la voz de Tom llegue hasta donde ellas ─aclara la reina. Deposita también una gota de su sangre y me la entrega ─. Bébela, cuando tu panorama cambie, dirás las palabras de rechazo y solo podrás volver cuando ella te haya rechazado también. ─¿Dolerá? ─pregunto consciente de que será mi lobo el que se lleve la peor parte del sufrimiento. ─Al momento que ella inicie su rechazo, elevas tu mano y yo la tomaré para absorber tu dolor, lo haré para que tu lobo no sufra e intente bloquear el rechazo. ─agrega la reina de los brujos. ─Gracias ─digo tranquilo, suspiro y bebo la mezcla de sangre. Cierro mis ojos y siento una sensación de soledad. Al abrirlos estoy en la cima de una montaña, todo es penumbra a mi alrededor ─Sasi, Malai ─las llamo, pero no hay respuesta; procedo a decir las palabras de rechazo y tras un par de minutos escucho su voz apagada que inicia a dar respuesta, elevo mi mano como me pidió la reina y al ser tomada un calor cargado de paz recorre mi cuerpo. ─Yo te protegeré, yo te amaré y te sanaré, mi Alfa ─miro la palma de mi mano y en ella reposa una frágil y tierna manito de un bebe que está en los brazos de la reina de los brujos, pero antes de abrir mis labios, mis ojos se cierran. ─Todo salió como debía ─dice con una sonrisa la reina. ─¿Qué fue eso? ─le pregunto y ella amplia a un más su gesto de satisfacción. ─Tu verdadera y única pareja de vida, la futura reina de los brujos ─agrega sobando su plano vientre. ─¿Cómo? ─pregunta Santiago. ─Nada es lo que parece y todo es lo que debe ser. ─Eso de hablar en acertijos es muy común en los seres sobrenaturales, ¿verdad? ─Santi, en este momento estoy igual o más confundido que tu ─agrego como apoyo al comentario de mi amigo. ─La Diosa Luna no siempre pone aprueba el amor, también lo hace con la lealtad y la amistad ─la observo elevando mi ceja ─. En este caso fueron los tres lo que se pusieron a prueba. Por años, humanos y seres como nosotros han vivido en guerra, una guerra en la que siempre una de las especies desea ser superior. Pero ustedes han demostrado que nada es como se pensaba y que el amor de los amigos va más allá de Alfas o guerreros. ─Todo fue una prueba ─digo cruzando mis brazos. ─Así es, todo es lo que debe ser y nada es lo que parece ─sonríe dándome un giño ─¡Dale con sus acertijos! ─observo mal a Santiago por su comentario. ─¿¡Qué!? Solo digo la verdad. ─Les haré una confesión ─fijamos la mirada ante las palabras de la reina de los brujos ─. Pedí a la Diosa Luna y madre de todos los seres sobrenaturales, un compañero digno de mi futura hija, ella es la poseedora de un gran poder y solo su compañero la llevaría a gobernar de maneja justa o injusta. Solo un Alfa de noble corazón hará que su energía maligna no sea la causa de la destrucción de este mundo y todos los mundos. ─¿De qué habla? ─pregunto con una expresión divertida ante tanta información. ─Mi hija es producto de mi unión con el rey de las tinieblas, dios de los demonios o Lucifer como ustedes lo deseen llamar y como saben, soy la reina de los brujos, hechiceros, hadas y todos los seres que manipulan la magia negra o blanca. ─Y según, Tom es un ser de luz y bondad que hará a su hija una reina justa que no acabará con el mundo o algo similar, ¿verdad? ─Santi culmina su comentario con una risa que logra que mi humor aumente sarcásticamente.   ─Sé que suena gracioso, pero es la verdad ─dice mi futura suegra. ─¡¿Y nosotros que rayos tenemos que ver?! ─mi amigo agita sus manos, observa a Sasi y luego cubre su rostro con molestia. ─Forman parte del equilibrio ─eleva su mano y prosigue ─Santiago eres la representación del amor, ese que va más allá de la amistad y la hermanda, ¿Recuerdas tu juramento a la Diosa Luna? ─Si ─contesta y me observa cabizbajo ─Ese día juraste que alejarías y de ser posible destruirías al compañero de Sasi y Malai, sin importar quien fuese ─abro los ojos como platos al escuchar que Santiago hiciese semejante juramento ─. Pero al descubrir que era Tom, tu amor por él como amigo y hermano fue superior, así que decidiste sacrificarte y dejarle el camino libre, ¿no es así?  ─él afirma como respuesta. ─por otro lado, Sasi y Malai o Alma, son la representación de la lealtad. Alma siempre fue leal a sus sentimientos y, a la amistad que le ofreció a Tom; por un momento temió dejar de sentir ese amor tan fuerte que siente por ti, pero lucho porque eso no ocurriera, incluso poniendo en riesgo su propia vida y tu ─me observa ─representas la amistad, esa que no daña, que no destruye, que no envidia o engaña. Sé que pasaste por un tiempo difícil al tener que engañar a tu amigo ocultando la salud de Alma, pero lo hiciste por amor, por lealtad y amistad, eres y serás el mejor compañero de vida de mi hija. ─Pero… ─No he terminado ─agrega antes de que yo pueda continuar ─. El universo se rige por el bien, el mal y la equidad. Tom eres el bien, mi hija el mal y Alma y Santiago son el equilibrio, esa es la razón por la que fueron escogidos. Los escogí como los aliados que mantendrán el equilibrio en entre las especies. Pido me disculpen ─hace una reverencia ─por ocasionarles tanto dolor y confusión en sus vidas. ─¿Era necesario que la Diosa Luna nos uniera como pareja de vida y que tuviese que rechazarla aun cuando no lo es? ─pregunto lo que aún no es claro para mí. ─Es algo que también deseo saber ─apoya Santiago. ─Si, era necesario. Pero solo se hizo una unión de cuerpos, no de almas, esas ya estaban predestinadas y no se podían cambiar. El rechazarla era necesario, solo así se rompía la unión temporal que se había realizado. ─¡Vaya! Que consideradas ─digo sonriente ─Entiendo su malestar, pero fue la única manera que encontré para asegurar el futuro de todos. Ahora debemos dejar que Santiago traiga de regreso a Alma. ─¿Me debe pinchar? ─mi amigo se observa su dedo con temor ─Todo un guerrero que teme que le pinchen su dedito ─hago un puchero y palmeo su hombro con burla ─¡Cállate! ─me grita alejándose. ─No, de todos, tú eres el único con el poder de sacarla de ese mundo, solo debes ─carraspea y me pide con un movimiento de mano que nos retiremos. ─Ahora es tu turno ─digo dándole un giño. Salimos de la cabaña y nos dirigimos a la mansión sin comentar nada al respecto. ─¿Cómo te sientes? ─me pregunta la reina de los brujos al llegar. ─Tranquilo y feliz, ¿Puedo? ─digo dudando de tocar su vientre. Ella afirma y poso mi mano sintiendo una sensación jamás vivida. Mi lobo aúlla de felicidad y una luz cubre su pelaje. ─Por eso no perdiste la cordura y no experimentaste los celos incontrolables de un Alfa. ─agrega con mirada lasciva ─. Dejaré que estés presente el día de su nacimiento y en cada uno de sus cumpleaños, para lo demás debes esperar. Deseo que ella crezca en un ambiente tranquilo y no asediado por un compañero celoso y posesivo. ─mi cara es un poema, pero refleja la felicidad que me embarga, una que no espere fuese a este nivel. ─Siento que la amo y aún no ha nacido ─agrega Park. ─Somos dos ─le contesto seguro de que este sentimiento es genuino. ─Ahora me retiro ─me abraza y las ganas de retenerla emergen al saber que se lleva con ella a mi pareja. ─Gracias ─respondo contralando mis emociones y feliz de tener una nueva oportunidad de amar, de amar de verdad.
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