—Basta de tanto hablar, pequeña —Tolmer pegó sus labios a los míos y se separo un poco para susurrar:— Te necesito, ahora, han pasado tantos meses —volvió a besarme—, te extrañé demasiado… Oh. Su lengua obligó mi boca a abrirse y sus manos comenzaron a tocar mi cintura donde tenía toda mi piel expuesta por mi traje de baño, intenté dejarme llevar, disfrutarlo o hacerme sentir cómoda, pero simplemente no se sentía bien ni correcto. Tolmer separó mis piernas con su rodilla y se acomodó entre ellas dejando caer su peso sobre mí, sus labios bajaron por mi cuello hasta mis pechos apartando la tela para exponerlos, y comenzó a lamer mis pezones, mi cuerpo cosquilleaba, estaba reaccionando involuntariamente, pero de repente me dieron ganas de vomitar. —Tolmer –susurré empujandolo bruscamente a

