Alma herida.

1792 Palabras

  Napoleón.   Esa mujer debe estar bromeando, eso no puede ser verdad. No quiero pensar en quitarle a mi Alma a la fuerza, aunque sé que voy a ganar cualquier juicio, solo de saber que su madre la despreciaba sin aceptarla desde el embarazo y que su flamante abuela quiso matarla ¡sí! Porque lamentablemente para ella, fue Lucressia quien le disparó a “mi hija”, solo para lastimarme porque sabía que la suya no la quería nada.   ¡Odio a esa mujer!   Sé que es muy desagradable decirlo, pero en serio no la quiero para nada, y en mi vida menos ya que estoy construyendo algo muy hermoso con mi Tigrita que debe estar furiosa conmigo porque la envié a casa, no me habló, tampoco me dirigió una mirada. Pero no puedo dejar que Sonya la trate de ese modo y hasta no arreglar la situación, eso va

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