Ella no podía aceptar el hecho de ver a Jonathan en prisión, pero por más que quisiera ayudarle a salir pasar por encima de la ley no sería cosa fácil. Aunque del cielo cayó un ángel quien por fin le ayudaría a quitar esas penas de su vida, era Cintia que antes de abandonar la casa había ido de nuevo al cuarto para recoger la cámara que seguía grabando hasta el final, esa era la prueba que necesitaba para de una vez por todas hundir a Damián. —Siento mucho lo que le sucedió profesora Lucy, y de verdad lamento no haberla ido a visitar en ningún momento, pero tenía mucho miedo —no la culpó, de hecho, sabía que había tenido sus razones, pero no estaba al tanto de que las cosas se saldrían de control y fue controlada por él. —No te preocupes, al final todo no salió como esperábamos, pero t

