Las mañanas suelen ser divertidas y entretenidas antes de ir a trabajar, Jonathan es muy ocurrente y le divierte con sus locuras todos los días. El amor que se han empezado a tener ha crecido con el tiempo cada vez más y a Lucy le alegra poder compartir sus sentimientos y su hogar con él. Al final se mudaron a un nuevo departamento más grande que costean entre los dos, ella trabaja en una nueva universidad en la que incluso le pagan mejor mientras que Jonathan sigue trabajando en la de siempre solo que da algunas clases y asesorías a otras instituciones. Tal parece que sus enseñanzas ortodoxas sirven después de todo. La relación que ahora lleva Lucy con sus estudiantes es aún más fuerte que la que solía tener con los antiguos sin mencionar que era difícil controlarlos, pero ahora las

