Lo que Christina había presenciado era evidente, cualquiera que pusiera atención a los intercambios de Paris y Sebastián, podría darse cuenta de que esa era una relación mas allá de la que debe mantener un profesor con su alumna. Sebastián gustaba de observar la sonrisa de Paris, la forma en la que sus ojos se iluminaban sabiendo que la organización del evento saldría bien, disfrutaba de verla crecer de convertirse en alguien con mucha más confianza porque Paris era talentosa, hermosa e inteligente, solo que ella no se daba cuenta de eso. —Cuando termine todo esto te llevaré a casa, empacarás tus pertenencias y te secuestraré durante cuatro días —avisó Sebastián, formando un surco entre sus cejas, con su sonrisa hermosa y una mirada atenta a la de su alumna, la mañana siguiente saldrían m

