—¿Que estás haciendo acá?— Noah se apoya en el marco de la puerta y suspira moviendo su cabeza hacia un costado. Esperaba a cualquier persona, menos a él, incluso, esperaba encontrarse con su padre, pero no con León. El mismo luce con la respiración levemente agitada, y no tiene qué echarle más que un vistazo para corroborar qué está recién bañado, su cabello goteando le da la pauta de qué salió de la habitación con más prisa que ganas. —Tenemos qué hablar.— Sisea avanzando e ingresando. Noah arquea sus cejas y suelta una carcajada cerrando la puerta detrás de ella. No puede creer el descaro que tienen estos momentos de ingresar a su habitación de aquella manera. Pensaba que había quedado más que claro que cuando se fue del gimnasio cuando él ingresó era justamente porque no tenía ga

